viernes, 21 de febrero de 2014

El paraíso



El paraíso no tiene precio,
ni luces a media luz, 
ni contratiempos...

El paraíso
es un limbo perfectamentesolo,
dónde quien entra no sale,
al menos del mismo modo .

Como una bruma de noche.
Como una niebla de calle.
Como un silencio de esquina.
Como un callejón de aquellos
que cantaba en sus mejores letras Sabina.

El paraíso es el saber.
El dogma de quien aún no viendo, ve
la melodía de una canción de amor,
el sillón más bello del diablo ... el corazón.

¿Quién le pone precio
a un diamante?
¿Quién describe el atardecer de la felicidad?
¿Quién se atreve a medir el tiempo
con un reloj de arena,
si toda la que sale ya no entra?

¿Quién?

¿Quién vacía de agua un océano?
¿Quién sube al cielo
y obtiene con ello el osado privilegio
de no morir en el intento?

¡El paraíso!: El otro dios.
El ocaso distinto.
El manantial de la sabiduría.

La clave, la llave y la corchea.
Las gotas de lluvia,
aquellas que aún estando
tan húmedas no dejan huella.

¡El paraíso!:
El cuaderno perfecto
donde un mito no es nadie
y donde cualquiera
tiene un nombre y una calle: 

¡Por qué no!

¿Quién no quisiera vivir en ese mundo?
Cambiaría mi cuerpo
por un atisbo de ese gobierno.

Ya sé hacia donde quiero ir,
mi destino se desvive por sobrevivir;
pero seguiré atada a mi porvenir.

Nadie se quedará
con mi trozo de la tarta,
allí donde quiero ir
no llueve sangre de los cielos.

Todo es caricia, sueños y paz.
Los vientos alivian con su brisa
cualquier malestar,
las columnas no soportan grandes pesos
simplemente adornan y ayudan
a sostener bellas estructuras.

El poder está encerrado bajo llave
y nadie desea verlo discurrir
por aquellas, sus calles.

¡El Paraíso!
Eterno y tan correcto.
El sueño pluscuamperfecto.
La soledad haciendo el amor
con el más bello silencio.

Puede que ya no vea brillar,
el sol de aquella otra manera
como antes mis ojos lo vieran.

Puede que me duela tanto la vida
que haya veces que no soporte
mirar de frente al espejo.

Pero siempre viajará conmigo, 
en mi equipaje,
esta espina en forma de tatuaje
y haré de ella, allá en el paraíso,
una estancia de luz, recuerdos y nostalgia
donde poder vivir, amar y morir en paz,
simplemente en paz …

¡El paraíso!:
Aquel bien que sin existir
nos hace, a veces, tanto bien: 
¡El paraíso! 

jueves, 6 de febrero de 2014

¿Cuanto éramos antes?

La experiencia de mis ojos...
Las lanzas clavadas 
entre sollozos,
las rejas de la indecisión.

Y como no, mi amor,
el amanecer abrazados
entre besos y sueños rotos.

¿Cuanto éramos antes?
¿Y cuanto somos ahora?
A veces una suma resta
y un cociente multiplica.

La melancolía 
de nuestros mejores momentos,
no es una utopía.

Ni creo tampoco
que mi mejor logro 
en la vida
haya sido una poesía.

El miedo, la pasión, el sí quiero, 
o la autodestrucción
con la que te miro 
directamente a los ojos.

En definitiva, el tiempo
la prima de riesgo del amor
y los altos intereses 
que pagamos cada vez 
que nos enamoramos.

Hubo un instante ,
dentro de un momento,
que a su vez divagaba 
entre los segundos más astutos
de un minuto cobarde.

Minuto que llegó tarde a su cita
porque al pararse a pensar,
no calló en la cuenta
de que dentro de una hora 
tan solo cabían sesenta.

Hubo un instante, 
un solo instante,
uno tan solo
y todo pareció tan suave.

Tanto como la caricia
de una cerradura y su llave
cuando apenas 
necesitan de nadie.

¡Cuantas puertas se abrieron
con una única llave
y cuantas se cerraron
por llegar demasiado tarde!

La vida, cuantas veces
entre mis versos.
El amor, cuantas otras
entre mis sueños.

¿Cuanto éramos antes?
¿Cuanto somos ahora?

...
Lástima que ese minuto
llegase tan tarde...


domingo, 22 de diciembre de 2013

¡Besos ... solo eso!

La violencia de un beso,
de aquel beso 
con el que te hice el amor,
cuando tan sólo creía
que buscaba sexo.

Eso buscaba de ti
besos y más besos
besos repletos de sexo.

Besos con los que poder
emprender un viaje
dentro de un universo,
mi extraño y esplendoroso universo.

Eso buscaba en ti,
buscaba guerra 
y encontré una paz
de bandera blanca y muchos besos.

Buscaba redención
y me encontré con una cama
de sábanas blancas,
donde no existían los reproches.

Buscaba deseos inconfesables
y hallé besos, 
los más bellos y húmedos besos.

Aquellos besos
que destruyen imperios
y hacen a los hombres
replantearse su existencia.

Porque por muy poca consistencia
que parezca tener nuestra teoría,
siempre existen matices de color
dentro de cualquier silencio.

En todo arco iris
siempre el ruido más ensordecedor
resulta ser siempre eso
¡El silencio!

El silencio cuando te beso,
el silencio cuando contigo
practico esa ardua tarea
que me supone el ser yo misma.

Buscaba cristales rotos
con los que dejarme desangrar
y encontré un espejo
donde se reflejaban tus besos.

Besos y más besos.
Besos a cambio de nada.
Besos a cambio de todo.
Besos a cambio de sexo.

Besos, amor, sólo eso.
Eso solo quiero de ti
¡Tus besos!

La violencia de un beso,
de aquel beso 
con el que te hice el amor,
cuando tan sólo creía
que únicamente buscaba sexo.

Besos, amor mío,
sólo deseo eso de ti
¡Besos!
con o sin sexo
...

¡Solo Besos!

viernes, 20 de septiembre de 2013

Estoy más que...

Que jamás acepto un “no” y soy como una niña.
Que suelo ir de regreso cuando hay que partir.
Reiterada e irreflexiva puñado de sinsentidos:
¡Te Amo!... y estoy más que enloquecida por ti.

Que acostumbro a extrañarte por todo motivo.
Que en tu ausencia ya no entiendo como vivir.
Fanática, incondicional y devota de tu cariño:
¡Te Amo!... y estoy más que necesitada de ti.

Que me acuesto y amanezco con tu imagen.
Que procurar tu felicidad es mi esencial fin.
Hidalga, leal, y tu gozo, mi noble estandarte:
¡Te Amo!... y estoy más que pendiente de ti.

Que te siento como en la existencia he sentido.
Que soy simplemente tuya desde que te conocí.
De tus pasos se alimenta mi encantado camino:
¡Te Amo!... y estoy más que enamorada de ti.

miércoles, 17 de julio de 2013

Llamadme loca

Converjo y diverjo
entre indecisas situaciones,
paréntesis y puntos suspensivos…

Y sin embargo
al llegar a la encrucijada
¿Seré yo o todo esto
forma parte de mi propia nada?

Los extraños piensan que soy rara,
los más cercanos que soy chistosa, 
mis amig@s que divago 
entre atisbos de locura 
y sobresaltos insensatos.

Y sin embargo: 
No soy nada mas 
que la viva imagen de mi misma, 
hecha a mi imagen y semejanza.

No busqueis dentro de mí
porque no me encontrareis:
¡Nada hay entre una loca y su locura!
Solo tiempo, solo sueños, solo vida.

Como una columna de fuego
que consume todo a su paso,
como una bajada a los infiernos;
sin prisa, sin pausa, sin remanso.

Y el remedio a veces está tan cerca,
tan cerca de lo lejos,
que tan solo faltaría alargar nuestros manos
para poder acariciar con nuestros dedos
aquello que se nos infunde imposible.

Un mundo, una luna, una esquirla,
un solsticio, una sola lágrima,
una caída, la excelsa magnitud
del compás de un solo tiempo.

Y dentro de ese tiempo
entre sueño y sueño,
la vida se desvanece
entre carencias y utopías.

Porque esos atisbos y sobresaltos
son lo único que nos mantienen vivos
y aún así, como locos insensatos
hacemos caso omiso,
a cómo la vida misma
se nos juega a la ruleta rusa
en una única partida.

Llamadme loca
si ello os hace sentir mejor.

Al final, solamente 
será una opinión.

jueves, 11 de julio de 2013

Junto a tí me siento a salvo.

Ni los soplos del viento,
ni las cumbres blancas del tiempo,
ni los puntos cardinales que se esconden
tras cada uno de los sentimientos.

Cuento uno y me llevo veinte,
porque en esto del amor
no existe coeficiente o teorema
que te lleve de marea en marea,
hasta donde el mar pierde el nombre
y gana fuerza en el horizonte.

Ni el ganador triunfa siempre,
ni el perdedor acaba por perderlo todo,
cuando un sol de mediodía
inunda con esperanza la gloria 
de su propia libertad.

Arrojo la piedra;
pero no escondo la mano.
Tampoco me guardo del todo
aquello que por no hacer daño,
me callo.

Pues no conozco más cobarde,
que aquel que grita
lo que no piensa
y piensa lo que no dice,
y al esconder sus motivos
traiciona y se contradice,
causando un daño horrible.

Para mí, también,
yo también hallé en tu compañía
aquella magia que desde niña
me demostró que dentro
de un verso de poesía,
por muy fría que fuese su alma,
siempre se guardaba el secreto
que esconden tras de sí
las cosas maravillosas.

Porque no hallé mejor testigo,
ni mayor confidente.
Jamás nadie me esperó levantado
cada vez que mis lágrimas, 
de miedo y pena, inundaban mi cama.

Nunca el país de nunca jamás
me pareció un lugar tan bello,
desde que lo visité contigo 
y aún así, aún bebiendo veneno
y tragando nostalgia a puñaladas
me quedo contigo y no con más nadie.

Porque estando contigo
conmigo estoy a salvo,
vanidades aparte.

Y ya sea
como castigo o contienda,
tras un desayuno sin diamantes
y una cena de mendigos.

Siempre busco
entre la penumbra de mis ojos,
la silueta de los tuyos.

A nadie nunca, como a ti,
pedí paciencia y una embriaguez
de tortuosas elucubraciones,
que me ayudasen a sobrevivir
cuando en primavera,
parte de mi alma perdí.

Y aún así,
aún habiendo escrito
algo como esto,
sigo estando excitada e inquieta.

Porque sigues aquí a mi lado
y sé y soy consciente,
que por mucho que desee mirarte
jamás lo conseguiré.

Jamás hallaré el modo o la forma
de que te me muestres
y aún así y sin embargo,
es junto a ti donde de veras,
me siento a salvo.

martes, 14 de mayo de 2013

Si le diesen la opción

A veces pensé
que ante determinadas situaciones,
si el corazón hubiese tenido alas
ya se habría lanzado al vacío.

Entre cambios climáticos
y tormentas de sensaciones,
entre canciones y ecos de trompeta ,
la vida se seguiría midiendo 
por campos de batalla.

Y aún así,
si el corazón pudiese detenerse
para poco después volver a latir,
seguramente dudaría si seguir así,
callado y feliz
sin intentar combatir para sobrevivir.

Puede que no exista la palabra.
Puede que si la pronuncio
mi destino entre cenizas arda.

Puede que muera y viva 
dentro de ti,
o incluso cabe la posibilidad
de que jamás lo haya hecho.

Puede que una pesadilla
sea una prolongación maldita,
de un sin vivir
y que aún así, sea compensada
con gratas veladas de porvenir.

Y sin embargo, sigo aquí,
escribiéndole canciones 
a todo aquello que me permita
ser yo misma. 

Aunque vague 
por desiertos de soledades
y me tope de bruces 
con mi propio espejismo.

Aún así
donde muchos 
solo ven egoísmo,
yo sigo viendo supervivientes.

Y creo firmemente
que si al corazón le ofreciesen 
como opción,
enfrentarse a si mismo,
lucharía 
hasta las últimas consecuencias.

Porque aún existiendo
la posibilidad de caer derrotado,
lo habría hecho 
ante un digno y honorable adversario:

¡Él mismo!