martes, 30 de octubre de 2012

Continuar...

Aún cuando la luz
se erige dueña de mi oscuridad,
me inspiro en la nostalgia
que producen en mí 
los destellos de realidad.

No sé si un suspiro 
tiene el valor 
que se le presupone 
a la honestidad.

No sé,
si los Dioses todopoderosos
son los culpables 
de nuestras andanzas.

No sé si me entretengo
con astucias y palabras,
como si la vida me fuese en ello,
porque de veras en ello me vaya...

Porque hay días
en los que un simple murmullo 
hace añicos los contrafuertes
que sostienen las murallas
tras las que escondo mi reposo.

Aún cuando recuerdo,
aún cuando 
me deslizo por el mundo
como si no fuese un oriundo.

Aún así, amor, 
por muy extensa que sea la tierra
o por muchos versos que escriba
sobre el amor y la guerra.

¡No, no todo me da igual!

Puede que no crea 
en el más allá
y que solamente piense 
en arrodillarme
cuando necesite descansar.

Puede que la brújula
halla perdido su identidad.
Puede que el infierno 
no me asuste más que la realidad.

Pero nada de ello significa
que no desee continuar...
intentando conseguir aquella estrella
que prometí alcanzar.

I Need To Be In Love (Carpenters)



The hardest thing I've ever done
Is keep believing
There's someone in this crazy world
For me
The way that people come and go
Through temporary lives,
My chance could come and I might never know

I used to say 'No promises,
Let's keep it simple'
But freedom only helps you say
Good-bye
It took a while for me to learn
That nothing comes for free
The price I've paid is high enough for me

(*) I know I need to be in love
I know I've wasted too much time
I know I ask perfection of
A quite imperfect world
And fool enough to think that's
What I'll find

So here I am with pockets full
Of good intentions
But none of them will comfort me
Tonight
I'm wide awake at four a.m.
Without a friend in sight
Hanging on a hope but I'm alright

Repeat twice (*)

martes, 16 de octubre de 2012

Serás libre

Ábrete a nuevas sensaciones,
que no te detengan los miedos,
que fluya la corriente del río
y a través de ella te renueves.

Será ave en libertad,
fuego en un espacio abierto,
lluvia arropada en un refugio
y viento cuando el sol sofoca
con ese calor intenso.

Serás el ser más feliz del Universo.

Ábrete al bienestar de tu mente,
elimina la limitación,
extiende tus alas hacia el horizonte.

Serás el aire que respiras,
el viento que refresca,
el sol que desprende energía
y la lluvia intensa en el desierto.

martes, 2 de octubre de 2012

Ardo entre cenizas

Ardo entre cenizas de mi propia voluntad.

Y mientras estremezco, 
no sin más,
los caminos se muestran 
a mi alrededor.

Como si el viento,
y más nadie,
les ordenase continuar.

Y mientras tanto
ni mi voz ni mi voto
creo, a estas alturas,
que puedan deambular solas
de un lugar a otro.

Porque sin obedecer a la razón
no existieron nunca jamás,
ni un Dios ni un cielo
en los que guarecerse
cuando las cosas tenían 
esa tendencia natural
a sobrepasar la felicidad.

Los demonios 
que nos observan, desde dentro,
son los verdaderos sabios 
de nuestro tiempo.

¿O acaso el amor 
no es más puro
cuando te hace 
llorar de verdad?

¿O acaso no nos crecemos 
ante la adversidad
extrayendo desde nuestras entrañas
ese guerrero que todos llevamos dentro?

¿O acaso una victoria 
no es más dulce
cuanto más cuesta obtenerla?

¿O acaso 
entre tormenta y tormenta
una y mil veces
no buscamos un beso
que nos seque el dolor
que nos corroe por dentro?

¿Quien somos en realidad?

Cada cicatriz es una historia,
cada remordimiento
una promesa incumplida,
cada sueño una utopía por profanar.

Y cada día:
¡Qué si no,
sino un día más!

Ardo entre cenizas
de mi propia voluntad
aquí, allí … en cualquier lugar.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Hablemos de tonterías

Me voy hoy con esta individualidad en sociedad de cisterna 
y sin muecas absurdas, sin contemplaciones eternas,
dejando botados entre el sistema de galaxias viejas
los muchos conceptos que esgrima mi propia mente;
porque deambular me gusta sobre la cuestión consciente.
No me interesa poseer de otros reconocimientos tontos,
solo el silencio y yo conocemos mis certezas.

Si de pronto noto que alguien abre para mi la puerta,
y me pone una alfombra roja esperando que ande por ella,
con gracia, altiva y llena de firmeza,
entonces declino la invitación por darme pereza, 
y si ante la insistencia llego a caminar... nunca será resulta,
lo haré cojeando, como lastimada de pies a cabeza, 
me hieren el alma con creencias de que sea perfecta,
de que sea erudita, de que sea profeta.

Si es cierto que moran en mi rayitos de luz, 
cristalinas formas de conciencia, 
complementadas con formas varias de inteligencia;
pero no me quieran abrir cuando estoy feliz,
con diálogos complejos y propios,
por que logran meterme a un quirófano
donde cortan todo interés de ser tan buena.
Como las mentes me esperan...
entonces divago y digo cosas sin gracia, sin pena,
pasando por absurdo mi pensamiento 
y neutralizando mi verdadera esencia.

Si estoy feliz solo sonríe conmigo
y hablemos de tonterías.

Pero si quieres ser profundo con un alma como esta,
espérame taciturna, de alegría desierta y casi muerta,
tal vez entonces te diga las cosas profundas 
de que me ha dotado el estudio y la ciencia.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Nemesis, H.P.Lovecraft

A través de las puertas del sueño custodiadas por los ghules,
más allá de los abismos de la noche iluminados por la pálida luna,
he vivido mis vidas sin número,
he sondeado todas las cosas con mi mirada;
y me debato y grito cuando rompe la aurora, y me siento
arrastrado con horror a la locura.

He flotado con la tierra en el amanecer de los tiempos,
cuando el cielo no era más que una llama vaporosa;
he visto bostezar al oscuro universo,
donde los negros planetas giran sin objeto,
donde los negros planetas giran en un sordo horror,
sin conocimiento, sin gloria, sin nombre.

He vagado a la deriva sobre océanos sin límite,
bajo cielos siniestros cubiertos de nubes grises
que los relámpagos desgarran en múltiples zigzags,
que resuenan con histéricos alaridos,
con gemidos de demonios invisibles
que surgen de las aguas verdosas.

Me he lanzado como un ciervo a través de la bóveda
de la inmemorial espesura originaria,
donde los robles sienten la presencia que avanza
y acecha allá donde ningún espíritu osa aventurarse,
y huyo de algo que me rodea y sonríe obscenamente
entre las ramas que se extienden en lo alto.

He deambulado por montañas horadadas de cavernas
que surgen estériles y desoladas en la llanura,
he bebido en fuentes emponzoñadas de ranas
que fluyen mansamente hacia el mar y las marismas;
y en ardientes y execrables ciénagas he visto cosas
que me guardaré de no volver a ver.

He contemplado el inmenso palacio cubierto de hiedra,
he hollado sus estancias deshabitadas,
donde la luna se eleva por encima de los valles
e ilumina las criaturas estampadas en los tapices de los muros;
extrañas figuras entretejidas de forma incongruente
que no soporto recordar.

Sumido en el asombro, he escrutado desde los ventanales
las macilentas praderas del entorno,
el pueblo de múltiples tejados abatido
por la maldición de una tierra ceñida de sepulcros;
y desde la hilera de las blancas urnas de mármol persigo
ansiosamente la erupción de un sonido.

He frecuentado las tumbas de los siglos,
en brazos del miedo he sido transportado
allá donde se desencadena el vómito de humo del Erebo;
donde las altas cumbres se ciernen nevadas y sombrías,
y en reinos donde el sol del desierto consume
aquello que jamás volverá a animarse.

Yo era viejo cuando los primeros Faraones ascendieron
al trono engalanada de gemas a orillas del Nilo;
yo era viejo en aquellas épocas incalculables,
cuando yo, sólo yo, era astuto;
y el Hombre, todavía no corrompido y feliz, moraba
en la gloria de la lejana isla del Ártico.

Oh, grande fue el pecado de mi espíritu,
y grande es la duración de su condena;
la piedad del cielo no puede reconfortarle,
ni encontrar reposo en la tumba:
los eones infinitos se precipitan batiendo las alas
de las despiadadas tinieblas.

A través de las puertas del sueño custodiadas por los ghules,
más allá de los abismos de la noche iluminados por la pálida luna,
he vivido mis vidas sin número,
he sondeado todas las cosas con mi mirada; 
y me debato y grito cuando rompe la aurora, y me siento
arrastrado con horror a la locura.

jueves, 16 de agosto de 2012

¿...por nosotros?

Alas de pájaro, eres…
mar que viene a mis pies descalzos,
manso arroyo desvestido en ronda inalterable de joven pulso, 

piedra infinita de ágiles lloviznas,
descendidas en cada suspiro de montaña.
Eres, el aroma inagotable en las espinadas manos,
ungidas con las rosas del desierto.
Suspiro de ciprés antiguo,
tu voz reciente, revive mi alma.
Hundido en la pupila:
extraña

sorda
mágica
rumor liviano en el espacio de la tarde.
No eres distancia.
Ni sombra.

Eres, el gozo de mirarme en tus pozos transparentes,
cobijarme en tus manos de suspenso,
en tu viento cálido, encristalado y terco.
Que golpea mis paredes -insistentemente-
indagando en la vana presencia
-curso vano- en la prisa de las cosas.
Tiempo improrrogable de un amor
que pasa como una luz que ciega
y quiebra los espejos.
Preguntando:
¿...por nosotros?